
La clarividencia es la facultad que cada individuo posee para percibir fenómenos que no se ajustan a las leyes físicas o psíquicas conocidas.
Alguna vez nos hemos asombrado al escuchar que un hermano gemelo es capaz de experimentar las dolencias o placeres que siente el otro. Nos parece imposible, pero se ha comprobado que en realidad sucede así en incontable número de casos. A veces se tiende a explicar este fenómeno partiendo del simple razonamiento de que si ambos cerebros son congéneres y sus redes nerviosas están diseñadas de manera idéntica, deben por obligación reaccionar de manera similar ante los mismos estímulos. En realidad se trata de un fenómeno paranormal mucho más complejo que se ha dado en llamar clarividencia y que en los gemelos (específicamente los gemelos homocigóticos*) es frecuente.
*Se dice de los gemelos provenientes de una misma célula diploide –contiene un par de cromosoma típico- y que poseen, por tanto, estrictamente los mismos genes. (Nota de Carla Aldana).
El fenómeno de la clarividencia, que literalmente significa ver diáfanamente, no es definido con precisión con esa frase. Se trata de la capacidad para recibir información acerca de sucesos, fenómenos físicos o situaciones objetivas, sin que en ese evento intervenga órgano sensorial conocido, ni las funciones exploradas de un cerebro capaz de transmitir el mensaje.
Cuando una persona intuye un suceso desde una gran distancia, le viene a la mente una persona y ésta le llama o le visita en muy breve espacio de tiempo, o presiente un accidente o suceso concreto que luego ocurre realmente, podemos pensar que en ella se halla presente la facultad de clarividencia. Sin embargo, estos ejemplos que parecen espectaculares no son suficientes para explicar el fenómeno.
Una hipótesis que suma muchos adeptos es la que se conoce en los medios científicos como impregnación psíquica que propone que en los lugares donde se ha producido un acontecimiento de gran carga emocional queda una especie de impregnación debida a la energía descargada por las mentes sometidas a enorme tensión. Con el transcurso del tiempo, esta impregnación perdura, permitiéndole al clarividente la reconstrucción visual del suceso... Sin embargo, esta hipótesis podría explicar el conocimiento de hechos pasados por parte del clarividente, pero no explica el conocimiento de hechos futuros.
La facultad de la clarividencia es inherente a todos los humanos. El desarrollo o no de la misma depende de cada uno y de su disposición para lograrlo. Obviamente, existen personas más sensibles para estos fenómenos, por su distanciamiento de las riquezas materiales y su dedicación a ejercicios de concentración, meditación y contemplación, pero también es cierto que con esfuerzo y dedicación, todos podemos llegar a desarrollar estas capacidades.
Edición. Carla Aldana y Claudio Colombani
Fuente: http://www.ciudadfutura.com/oraculo/clarividencia.htm
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