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Ultima actualización: martes, 27 de abril de 2010

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EJERCICIO DE CLARIVIDENCIA

Existen muchos ejercicios para desarrollar la CLARIVIDENCIA.  A continuación citamos uno que consideramos muy efectivo.

Para facilitar este ejercicio, recomendamos grabar las siguientes instrucciones en un audio casete con su propia voz, en un tono sosegado.  Luego, al momento de practicarlo, escuche su grabación y siga las instrucciones. 

  • Observe un reloj y anote la hora en que comienza el ejercicio. 

  • Active el reproductor de sonidos en que grabó este ejercicio. 

  • Siéntese en una posición suficientemente cómoda.

  • Cierre los ojos sin ejercer presión.

  • Enfoque la atención en su cuerpo.

  • Concéntrese en sus pies.

  • Muy lentamente, expanda su conciencia hacia arriba, inhalando y exhalando con pausa mientras recorre mentalmente sus piernas.  Descargue sus tensiones.

  • Continúe ascendiendo por la columna vertebral.  Descargue sus tensiones.  

  • Prosiga ascendiendo por sus brazos, su cuello y finalmente su cabeza. 

  • Imagine que le rodea una luz azul intensa.  Visualícela y llene su cuerpo de ella.  Aspírela.  Piense que se despoja de sus tensiones y que logra un estado de relajamiento absoluto y sereno. 

  • Sienta que ha alcanzado un estado de reposo pleno que le permite abandonar su cuerpo temporalmente.  Sepa que permanece en un lugar seguro, que disfruta de un ambiente de hermandad que le ofrece confianza y garantía de que nada malo le ocurrirá a su envoltura material mientras aguarda su regreso.

  • Sintonice sus cinco sentidos, el único vínculo que posee con la dimensión material, con el fin de verificar su existencia y funcionamiento antes de apagarlos temporalmente.  Compare cada uno de ellos con un interruptor eléctrico y acciónelo de la misma forma que lo hace al apagar la lámpara de su dormitorio a la hora que decide dormir.

  • Localice mentalmente sus ojos.  Confirme que están cerrados.  Trate de observar la parte interior de sus párpados.  Perciba la luz rojiza que los traspasa desde el exterior.  Apague el interruptor que envía esa señal a su cerebro y abandone el lugar. 

  • Enfoque su atención en la boca.  Reconozca el sabor que percibe su paladar.  Una vez identificado, apague el interruptor que envía esa señal a su cerebro y abandone el  lugar.

  • Dirija su atención al sentido de tacto.  Recorra su piel y reconozca la temperatura que percibe.  Una vez identificada esa sensación, apague el interruptor y abandone el lugar.

  • Deténgase un instante en el sentido del olfato.  Aspire profundamente e identifique el olor que emana del recinto donde se encuentra.  Una vez identificado dicho olor, apague ese interruptor y abandone el lugar.

  • Finalmente, concéntrese en su sentido auditivo.  Trate de sintonizar los sonidos que ocurren en su entorno inmediato.  Aléjese poco a poco de ellos e intente percibir los más lejanos.  Apague el interruptor del audio y abandone el lugar.  Esta vez, concéntrese en  sí mismo.  Ensimísmese.  Vaya hacia adentro.  Vaya a su interior. 

  • Imagine que se eleva lentamente en espiral y trate de visualizar el cuerpo que acaba de abandonar.  

  • Insista en tomar altura suficiente, hasta que no pueda ni siquiera imaginar todo cuanto le rodeó.  Ya logró borrarlo. 

  • Mire hacia el infinito.  Descubra que no le preocupa desaprovechar el espacio ni el tiempo porque en el lugar donde se encuentra no existe ninguna de estas categorías.  

  • Disfrute del bienestar que le proporciona la liberación de su cuerpo.  

  • Sus cinco sentidos están apagados temporalmente. 

  • Ya no siente, sino percibe.  

  • Ahora no ve, sino visualiza.  

  • No padece las vicisitudes cotidianas:  cansancio, dolor, decaimiento, desvanecimiento, miedo, aflicción, angustia, que inciden sobre el alma y contaminan el espíritu a través del cuerpo.  

  • Ahora todo es energía.  Usted también es energía.  Ya no es una parte del todo.  Usted es ahora el Universo mismo.  Es energía e información, que significa la esencia de la eterna existencia. 

  • Ha regresado al lugar de donde procede.  

  • Visualice ese círculo de luz cuya presencia le regocija.  Ubíquese dentro de él.  Entréguese a todo lo que percibe, a cuanto visualiza desde allí. 

  • Analice el panorama que le rodea, trate de acopiar toda información que reciba.  Insista en interpretar las visiones que alcance, los mensajes que le lleguen, defina las apariciones que surjan. 

  • Observe las señales que se manifiesten, las imágenes o iconos que visualice aunque el impacto de los  mismos le resulte insignificante o incongruente. 

  • Asegúrese de que al retornar a su cuerpo recordará cada percepción recibida en este lugar, así como las impresiones que ocasionó en su ser, y que será capaz de expresar con claridad las enseñanzas recibidas para de esta manera contribuir al desarrollo espiritual de sus semejantes y el suyo propio.

  • Tome conciencia de que debe regresar a su cuerpo.

  • Comience a descender lentamente en espiral.

  • Visualice el lugar desde donde partió.

  • Deslice su espíritu suavemente, como si flotara, hasta presentir su cuerpo. 

  • Una vez encontrado el cuerpo, visualícelo como si lo observara en un espejo.

  • Decida penetrar en él.  Ingrese por la cabeza.  Continúe por su columna vertebral,  brazos  y  piernas hasta llegar a los pies.  Sienta el suelo firme. 

  • Concéntrese en sus oídos.  Encienda ese interruptor.  Sintonice algún sonido de su entorno hasta llegar a escucharlo con nitidez.

  • Visualice su boca.  Encienda el interruptor del paladar y sienta el sabor que allí ocurre.

  • Concéntrese en su piel.  Encienda el interruptor del tacto.  Perciba la temperatura que incide sobre su cuerpo. 

  • Localice el sentido de su olfato.  Encienda ese interruptor.  Respire profundo hasta que logre distinguir el olor de su entorno.

  • Ubíquese en sus ojos.  Sienta sus párpados.  Tome conciencia de que están cerrados y que a través de ellos puede ver una luz rojiza que los atraviesa y que procede del exterior.

  • Sienta que ha recuperado su cuerpo por completo y ahora se dispone a recuperar la parte del medio ambiente que abandonó y donde ahora se encuentra ubicado.

  • Abra lentamente sus ojos.  Reconozca el lugar.  Observe el reloj y tome conciencia de que el tiempo transcurrido desde que se ausentó de su cuerpo y permaneció en otra dimensión o estado de conciencia, nada tiene que ver con el tiempo realmente transcurrido. 

Fuente: http://www.ciudadfutura.com/oraculo/ejerciciodeclarividencia.htm

 

 

CLARIVIDENCIA 1

Por Clarividencia se entiende la facultad de conocer aquello que ha de venir, es decir, la facultad de tener conocimiento del futuro, inmediato o no, por medios parapsíquicos.

Normalmente, a la clarividencia se la denomina Videncia, sin más, pero creemos que este término no es exacto ni completo.

El Vidente o Clarividente no ve lo que ha de ocurrir por medio de los ojos. La información le llega a través de cauces psíquicos, mentales, no necesitando, por ende, sus órganos de visión. En realidad, el Dotado Psíquico recibe una cierta información que luego traduce en el mensaje que exterioriza. Es, por tanto, un fenómeno de los denominados Psi-Gamma.

En la clarividencia podríamos hacer dos clasificaciones complementarias. Por un lado tendríamos la clarividencia en cuanto al tiempo (espacio/tiempo) en que se refiere el mensaje. Este puede ser del pasado: retrocognición, del presente: videncia, y del futuro: precognición. En todos estos casos la facultad sería la misma. De hecho y de modo estrictamente objetivo, tan difícil de entender y explicar resulta que se pueda saber lo que va a ocurrir, como lo que está sucediendo fuera de nuestro entorno, como aquello que ocurrió sin que guarde relación alguna con nosotros.

Creemos que el canal informativo es el mismo en todos los casos. La mente del sujeto en un estado alterado de la conciencia (EAC), de mayor o menor intensidad, recibe la información a través de un canal desconocido (aunque también recibe muchos impulsos informativos por los canales sensitivo/receptores habituales, que se mezclarían con los otros estímulos paranormales), información que unas veces es nítida y clara (las menos) y otras se trata de pequeños "flashs" de luz o detalles inconexos, etcétera, que el Dotado transforma en un mensaje comprensible, al menos para él, (en ocasiones, ni siquiera comprensible para el propio dotado) sin que pueda explicarse satisfactoriamente como se realiza la citada transformación o decodificación de la información recibida.

Indudablemente, cabe pensar que es más difícil adivinar el futuro, lo que aún no ha ocurrido, que el pasado y más éste que el presente, lo que está sucediendo en ese instante. De hecho, el presente no existiría, porque el presente de ahora mismo es el pasado de dentro de un milisegundo. Pero esta supuesta mayor o menor dificultad no es tal. Así piensan al menos la mayor parte de los parapsicólogos. De hecho, cuando un vidente nos pronostica algo que ocurrirá en un futuro más o menos lejano, puede tratarse de algo dificilísimo, pero al no poder constatarlo, lo pondremos en cuarentena. Así mismo, cuando lo que videncie sea algo acontecido ya, tendremos, a priori, más facilidad para comprobarlo, con lo que en caso de acertar, el resultado causaría mayor asombro. Hay que resaltar, no obstante, que podría resultar más sencillo los pronósticos retrocognitivos por el hecho de que el vidente puede obtener información directa del sujeto, tanto a nivel consciente como inconsciente, pero ya conocida por el consultante.

Todo esto conformará uno de los motivos por lo que, para los neófitos y/o aficionados, la retrocognición y la precognición son fenómenos diferentes. Pues no es así, en principio y teoría. Si atendemos a ciertos Saberes y teorías esotéricas, el vidente, su mente, accede al Archivo Akáshico y de él obtendría la información. Este Archivo Akáshico sería, según los defensores de su existencia, un registro sutil donde se almacena todo cuanto acontece, sucedió y sucederá en nuestro Universo. Allí, en el Astral, estarían impresos nuestros respectivos karmas y del Archivo saldría la información que reciben los Dotados Psíquicos.

Por supuesto, el Archivo Akáshico es una idea esóterica (en realidad proviene de la Mística Tibetana) y por ello nada científica. Pero la ciencia también opina al respecto (más que la ciencia en sí, serían los científicos que estudian la parapsicología), para ésta, el vidente, su mente, tomaría contacto con algún tipo de energía/frecuencia, que sería general para todos y donde se almacenaría la energía que va transformándose o parte de ella y el vidente, con su contacto, captaría símbolos universales que traduciría consciente o inconscientemente. Claro está, esta teoría es demasiado parecida a la expresada anteriormente y además, no explicaría lo que sucede con la adivinación del futuro, puesto que no es energía transformada. Aunque sí sería energía transformada si nos separamos de nuestro esquema espacio/temporal, donde nuestro futuro no sería tal.

La otra clasificación se refiere a la forma o manera en que se contacta, en que se accede a la clarividencia.

Una de ellas es la Clarividencia Espontánea. En este caso, el sujeto recibe la información sin motivo aparente, de imprevisto, ya sea en estado alterado de conciencia o no. Otra de las formas sería la Clarividencia Voluntaria. En este caso, el vidente puede forzar su aparición por medios mentales o físicos. Entre las primeras estarían la Mediumnidad (aunque no se contacte con Espíritu o Ente alguno, el proceso sería el mismo). Entre los segundos cabría introducir todas las mancias. En éstas, el sujeto se ayuda en su concentración y posterior videncia con diferentes objetos cuales cada vez son más numerosos: cartas, bola de cristal, posos de té o café, huesos, palitos, runas, y un largo etcétera.

También en este punto podríamos distinguir dos grupos. Uno, el que reúne a las cartas y manos: cartomancia y quiromancia. Y el que agrupa a todas las demás mancias. Incluso podríamos extender esta clasificación a otro tercer grupo integrado por sistemas tales como el I Ching y la Astrolomancia.

El primer sub-grupo dentro de la videncia provocada, engloba a las cartas y las manos. En el caso de las cartas, cuales no tienen porqué ser únicamente el Tarot clásico, si no que existen otras barajas que son igualmente válidas. De hecho existen cientos de Tarots, teniendo entre los más usados por los profesionales de la videncia: Tarot Español, Tarot de Marsella, Tarot Rider-Waite, Tarot Egipcio, Tarot Simbólico, Tarot Esotérico, etc. Aquí, en este tema, nos enfrentamos a una gran controversia: son las cartas las que dicen el destino (agrupamos aquí a toda la videncia temporal/espacial), o es el vidente quien lo adivina sirviéndose de los naipes, simplemente, como un apoyo físico, como vehículo de contacto. Hay versiones e hipótesis para casi todos los gustos. De hecho, lo más probable es que sea una mezcla de ambas posibilidades, que se traten de fenómenos complementarios.

En efecto, las cartas y más concretamente el Tarot (sea cual sea), es depositario de una complejísima y antiquísima filosofía esotérica. Tiene, el Tarot, un elaborado compendio de Saber Oculto, confiado a símbolos gráficos de importantísima transcendencia.

Para los investigadores del Esoterismo, el Tarot sería el depositario de todo el Saber Oculto de la humanidad, salvaguardado en forma de clave secreta, sólo abierto a los iniciados. Y con su estudio y profundización, se conseguiría avanzar en el Camino Iniciático personal.

Con todo esto y con las diversas tiradas del mazo de cartas, el vidente recibe una consecución de símbolos que habrá de traducir a un mensaje comprensible. Claro está, en honor a la verdad (ciencia analítica) el cartomante descifrará la tirada de acuerdo a un código establecido que, previamente, habrá aprendido, con lo que el simbolismo esotérico (inmensamente profundo y verdadero) del Tarot queda supeditado a la adaptación y transcripción que de las tiradas se hayan efectuado anteriormente. Además, no son pocos los especialistas que supeditan, en lo que al Tarot se refiere, la videncia al estudio iniciático.

La parapsicología científica puede, posiblemente, apoyar más acertadamente la otra explicación (aplicación), cual sería la de que los naipes sirvieran de soporte físico al Dotado/vidente, el cual sería el único protagonista, recibiendo la información a través del canal psíquico de clarividencia, tal y como explicábamos anteriormente. De hecho, está probado (para ciertos investigadores) que el acierto es más exacto y continuo en cartomantes que usan su videncia, en lugar de interpretar fielmente el resultado de la tirada de naipes. Algo similar ocurriría en la Quiromancia. Pero insistimos, en una tirada de videncia a través del Tarot, entrarían en función ambas posibilidades.

Para el segundo grupo citado: bola de cristal, posos, etc., la explicación como soporte y el uso de su propia PES es más evidente. En estos casos se trataría del propio sujeto, el cual a veces no sabe ni como explicar lo que hace. Normalmente, tras una breve concentración mira la bola de cristal u otro sistema cualquiera, y la mente se le abre al conocimiento, recibiendo la respuesta. Puede también tirar las tablitas o huesos al suelo y por la posición en que queden, adivinará la respuesta. Queda claro que la posición que toman unos posos de café o té, no tiene ningún mensaje oculto de la antigüedad; así mismo pasa con el resto de los sistemas englobados en este segundo apartado. 

Respecto al tercer grupo, el que engloba el I Ching y la Astrolomancia, podríamos explicarlos de manera muy similar al primer grupo. Ambos sistemas adivinatorios son también depositarios de un saber oculto e iniciático. En el caso del I Ching, se trata de milenaria filosofía china, la cual ha visto reducido todo su saber a una serie de hexagramas (compilación). En el caso de la Astrología Occidental, basada en la antiquísima Sumer, recoge, además de claves matemáticas y astronómicas, todo un conocimiento humano primero.

Fuente: http://cursos.losrecursos.com/basico/tema6_3.htm

 

 

CLARIVIDENCIA 2

La clarividencia es la facultad que cada individuo posee para percibir fenómenos que no se ajustan a las leyes físicas o psíquicas conocidas.

Alguna vez nos hemos asombrado al escuchar que un hermano gemelo es capaz de experimentar las dolencias o placeres que siente el otro. Nos parece imposible, pero se ha comprobado que en realidad sucede así en incontable número de casos. A veces se tiende a explicar este fenómeno partiendo del simple razonamiento de que si ambos cerebros son congéneres y sus redes nerviosas están diseñadas de manera idéntica, deben por obligación reaccionar de manera similar ante los mismos estímulos. En realidad se trata de un fenómeno paranormal mucho más complejo que se ha dado en llamar clarividencia y que en los gemelos (específicamente los gemelos homocigóticos*) es frecuente.

*Se dice de los gemelos provenientes de una misma célula diploide –contiene un par de cromosoma típico- y que poseen, por tanto, estrictamente los mismos genes. (Nota de Carla Aldana).

El fenómeno de la clarividencia, que literalmente significa ver diáfanamente, no es definido con precisión con esa frase. Se trata de la capacidad para recibir información acerca de sucesos, fenómenos físicos o situaciones objetivas, sin que en ese evento intervenga órgano sensorial conocido, ni las funciones exploradas de un cerebro capaz de transmitir el mensaje. 

Cuando una persona intuye un suceso desde una gran distancia, le viene a la mente una persona y ésta le llama o le visita en muy breve espacio de tiempo, o presiente un accidente o suceso concreto que luego ocurre realmente, podemos pensar que en ella se halla presente la facultad de clarividencia. Sin embargo, estos ejemplos que parecen espectaculares no son suficientes para explicar el fenómeno. 

Una hipótesis que suma muchos adeptos es la que se conoce en los medios científicos como impregnación psíquica que propone que en los lugares donde se ha producido un acontecimiento de gran carga emocional queda una especie de impregnación debida a la energía descargada por las mentes sometidas a enorme tensión. Con el transcurso del tiempo, esta impregnación perdura, permitiéndole al clarividente la reconstrucción visual del suceso... Sin embargo, esta hipótesis podría explicar el conocimiento de hechos pasados por parte del clarividente, pero no explica el conocimiento de hechos futuros. 

La facultad de la clarividencia es inherente a todos los humanos. El desarrollo o no de la misma depende de cada uno y de su disposición para lograrlo. Obviamente, existen personas más sensibles para estos fenómenos, por su distanciamiento de las riquezas materiales y su dedicación a ejercicios de concentración, meditación y contemplación, pero también es cierto que con esfuerzo y dedicación, todos podemos llegar a desarrollar estas capacidades.

Edición. Carla Aldana y Claudio Colombani

Fuente: http://www.ciudadfutura.com/oraculo/clarividencia.htm

 

 

PREGUNTAS Y RESPUESTAS FRECUENTES DE SANACIÓN ENERGÉTICA

¿Qué es una Sanación Energética?

Una Sanación de Amayantli significa provocar un cambio en el aura y los chakras que forman el sistema energético que todos los seres humanos poseemos. Nuestra sanación lleva a tu espíritu hacia dentro de tu cuerpo, logrando así que obtengas un mejor y más rápido efecto, puesto que la recibes conscientemente. Retira bloqueos energéticos o desequilibrios en cualquier nivel, sea físico, mental, emocional, energético o espiritual. Una sanación puede eliminar la causa de una enfermedad incluso antes que se manifieste en el nivel físico.

¿Qué puedo esperar de una sanación?

Definitivamente sentirse mejor de lo que se ha sentido tal vez en años. El efecto puede ser definitivo. La enfermedad o malestar pueden desaparecer, pero eso realmente depende de ti. Toda sanación, incluso el tomar una aspirina o poóerse una inyección, es autosanación. El deseo de sanar por parte de la persona es realmente lo que logra cualquier sanación. Así puedes deshacerte de tu problema tal vez por un minuto, una hora, una semana o por el resto de tu vida. ¡Todo depende de ti!

¿Qué es bueno hacer después de una sanación?

Si sufres una enfermedad física, lo mejor es que bebas diariamente cuando menos tres litros de agua durante una semana. Esto ayudará a tu cuerpo a limpiarse después de haber removido suciedad de años. Descansa, necesitas dar fuerza a tu cuerpo. Con frecuencia, sobre todo si vives bajo estrés, tu cuerpo se cansa mucho. Probablemente empieces a experimentar lo que realmente está sucediendo con tu cuerpo. Así que si sientes deseo de dormir, hazlo, es lo que tu cuerpo necesita.

¿Cómo me voy a sentir después de la sanación?

Inmediatamente después, diferente. Es posible que en apariencia te sientas igual, pero percibirás, aunque sea muy sutilmente, que algo ha pasado contigo. Es posible que sientas un cambio en tu manera de encarar la vida. Si sufres alguna enfermedad, seguro te sentirás mucho mejor que antes de la sanación y probablemente como no te habías sentido en años. Al día siguiente o la próxima semana puede ser que te sigas sintiendo igual o mejor. El que mantengas el efecto de la sanación, depende de ti. Si se te presenta de nuevo la situación que te afecta y no sabes o no quieres manejarla, entonces es probable que requieras otra sanación. Si sufres de una enfermedad seria, tu mejoría también dependerá de ti, del grado de permiso que te des a ti mismo para mejorar.

¿Puedo experimentar reacciones negativas?

Cuando energéticamente se mueven cosas que han estado estancadas en ti durante años, es posible que tu cuerpo sea incapaz de manejar un cambio tan rápido en poco tiempo. Esto lo podrías experimentar como una crisis curativa. Tal vez pudieras sentirte un poco mal después, pero en unos días te sentirás muchísimo mejor. No te preocupes, es sólo el efecto de la sanación.

¿Qué puede sanarse con una sanación de este tipo?

Todo. Una mujer que tomó el curso de sanación tenía un daño en el riñón por una inyección que podría haber sido de aminoácidos para bajar de peso. En un período de tres meses, su riñón sanó completamente. Ella misma hace sanaciones y logró que una fractura de su hijo desapareciera totalmente.

¿También pueden sanarse problemas emocionales o mentales?

Después de una sanación te sentirás mejor. Pero es necesario que tomes el curso de sanación. ¿Por qué? Porque entonces tu mismo podrás deshacerte de esas emociones que te impiden ser feliz.

 

 

 

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